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Actualidad Un verano con menos incendios en España pero…

  • Hasta el 15 de julio de 2018 se han registrado cerca de la mitad de incendios respecto a la media de los últimos 10 años.
  • Durante los primeros 6 meses y medio del año, se han quemado cerca de 10,000 hectáreas de superficie.
  • Las comunidades más afectadas por los incendios han sido las del noroeste peninsular.
  • Aunque este verano arranca con menos incendios, a medida que avance la estación y lleguen días de más calor y viento aumentará el riesgo de que se produzcan.

2018 está siendo uno de los años de la última década con menos incendios forestales en España. En conjunto, y a pesar del grave incendio registrado en Grecia este mes de julio, gran parte del sur de Europa desde España y Portugal pasando por Francia e Italia hasta Grecia, está viviendo un verano más tranquilo con menos incendios de lo habitual.

Este año hidroaviones como este han tenido que despegar mucho menos que otros años.

Aun así, en el conjunto de la Unión Europea, el número de incendios a estas alturas del año es superior a la media, principalmente debido a la prolongada ola de calor y sequía que afecta este mes a los países del norte del continente. Las cifras de esta semana superan las de la última década con 411 incendios de más de 30 hectáreas, cuando habitualmente la media (2008-2018) es de menos de 300. A estas alturas del verano España ha registrado 49 de esos frente a los 71 que registra de media.

Datos de los incendios registrados en España este 2018 respecto a la media de los últimos 10 años. Fuente: MAPAMA

Afortunadamente este año España no arde como otros años, los datos más recientes publicados por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) para el periodo comprendido entre el 1 de enero al 15 de julio de 2018 son positivos, se ha registrado 1 solo gran incendio (+500 hectáreas) respecto a la media de 6 (2008-2018) o los 10 que a estas alturas del 2017 ya se habían producido.  El gran incendio forestal de este 2018 ocurrió en mayo cuando el fuego calcino cerca de 600 hectáreas en Curueño, León.

Datos de los incendios registrados en España este 2018 respecto a la media de los últimos 10 años y a otros años. Fuente: MAPAMA

En 2017 la situación fue otra muy diferente, tras una primavera lluviosa, fue apareciendo vegetación en abundancia seguida por los intensos calores de junio. Las olas de calor primaverales, secaron un gran volumen de vegetación rápidamente y favorecieron la proliferación de incendios forestales durante el inicio de la temporada. Destacan el de Portugal y el del Parque Natural de Doñana en Huelva. En global durante 2017, la comunidad más afectada fue Galicia, donde solo durante el mes de octubre se consumieron 49.000 hectáreas de algún tipo de vegetación.

Datos de los incendios registrados en España este 2018 respecto a la media de los últimos 10 años. Fuente: MAPAMA

Atrás han quedado años especialmente activos en incendios como 2012 o 2017, pero este 2018, las condiciones ambientales son más favorables. Ayuda y mucho que desde febrero las precipitaciones han sido constantes y muy por encima de la media en bastantes zonas de nuestra geografía. El arranque del verano también ha sido lluvioso y fresco en muchas zonas y eso se traduce en una enorme cantidad de vegetación que a estas alturas del verano sigue húmeda. Tampoco hemos experimentado olas de calor o intensos vientos de manera continua que sequen rápidamente la vegetación para que se propaguen los conatos de incendio que se han ido registrando.

2017 fue uno de los años más activos en cuanto incendios se refiere en España. Nada comparado con lo que estamos viviendo este 2018.

A pesar de los datos favorables, no hay que olvidar que el verano es largo y aún podríamos experimentar periodos de intenso calor, fuertes vientos o incluso tormentas secas capaces de desatar incendios. Si durante la segunda mitad del verano se va secando toda la vegetación que ahora cubre amplias zonas de España, el riesgo de que se aparezcan y se propaguen las llamas irá aumentando.

Una correcta gestión de nuestros bosques es fundamental para evitar que en un futuro aumente el número de incendios.

Pero naturaleza aparte, en España aún queda mucho por hacer en lo que a prevención de incendios se refiere. Para empezar, el abandono rural es cada vez mayor, eso supone una acumulación de vegetación descontrolada cuya gestión no se contempla debidamente por parte de la mayoría de comunidades autónomas.  Por eso, cada vez es mayor el número de grandes incendios forestales con desalojos masivos, pérdidas cuantiosas y fallecidos.

No solo se trata de tener medios para la extinción, sino empezar por gestionar mejor la prevención. Todos los años son importantes y especialmente aquellos como este 2018, en el que aún estamos a tiempo de reducir la gran cantidad de vegetación que en unas semanas podría ser pasto de muchos fuegos.

España, como muchos otros países de clima Mediterráneo situados en una zona de transición climática hacia un clima más árido, tenderá, con el paso de los años, a ser un país en el que el riesgo de incendios sea mayor.

El aumento del número de olas de calor, la reducción de las precipitaciones o el aumento de los episodios de vientos intensos, son solo algunos de los cambios climáticos que ya se están dando con más frecuencia y con los que vamos a tener que lidiar más aún en un futuro. Todos ellos ayudan a iniciar y propagar incendios y por ello, ante un incendio, necesitamos concienciar debidamente a la población sobre el riesgo, la prevención y la actuación especialmente en aquellas zonas más vulnerables. El resto de lo que podemos hacer para evitar estas catástrofes naturales y humanas, está en gran parte, en manos de nuestros políticos.